viernes, 9 de mayo de 2008

DE PRONTO SON TRES PUNTOS SUSPENSIVOS


HISTORIAS PARA NIÑOS: La era tridimensional
Pinturas de Diego Sánchez

Por James Delgado

Totalmente magullado por el esfuerzo llego hasta estas pinturas asustado porque quizás no se noten lo suficiente mis heridas. No quiero pensar que Jesuscristo haya pensado lo mismo. Sería como si se pudiera llegar al otro con la absoluta certeza. Concibo a Diego y sus pinturas como a un secreto que tengo que guardarme para mantener la paz, como si estuviéramos enamorados de la misma mujer; yo sé que él se encuentra con ella, pero ¿lo sabe él de mí? Ojalá que no exageren los intérpretes de estas líneas, ojalá que sepan asimilar el empujón que busco dar con el único objetivo de provocar la circulación de la imaginación, no obstante, ¿quién puede garantizarlo?

Ni siquiera he llegado a la puerta y ya estoy metido en problemas. Sé qué a pocos pasos reposan las imágenes que Diego ha construido y mi deseo es solo entrar, pero…

Es mejor detenerse dado que aquí mismo la intención del artista empieza, son cuadros que comienzan desde antes. La superficie recibe un encuentro, un ocultamiento. En dicho camuflaje yace el aturdimiento que siempre me ha perseguido. Para mí ha sido el mayor de los misterios, creo que no pude soportarlo y he sentido cierta admiración por quienes como Diego representan exactamente esto, ¿qué? De mi parte a veces cavilo que tendría que no ser para saberlo, y lo he sabido pues no he sido, pero… de pronto son tres puntos suspensivos.

Ahora bien, la desilusión debe ser de diversas tonalidades. La existencia en su cima exige mayor profundidad y la obra que Diego me muestra requiere requisitos hasta el punto que verla puede ser prácticamente improbable. Yo sé que la veo, que está allí, que puede fotografiarse, con todo, lo que logro ver no es lo que se exhibe. Estoy detenido varios recorridos antes de la superficie tocada, y desde esta distancia únicamente alcanzo a distinguir el intervalo mismo, como si fuera yo, solo yo olvidado de mi más cercana conjunción con lo otro. Aprovecho entonces, permanezco así, inmemorial.

No hay comentarios: