lunes, 21 de julio de 2008

IDEAS TEMPORALES PARA PARTIR COBIJA DESPUÉS DE.





En conclusión, así estemos siempre a la mitad, Bellas Artes Manizales no debe seguir siendo el “Gran Otro” del arte en la ciudad, dicha escuela escuetamente cumple el papel que “cualquier” otro medianamente informado puede también desempeñar. El arte manizaleño necesita abrir su corazón a todo lo que le constituye y esto implica conversar. Así pues, cuando hablemos de arte, no nos refiramos al programa de la Universidad de Caldas más allá de con sencilla anotación. Empecemos a construir un discurso pertinente. Y empecemos ya.

La obra y el autor no son partes inconexas, la una señala a la otra y el hecho de que una sea buena no significa necesariamente que la otra también lo sea. Y debe serlo. Si la obra de arte sirve para algo es para entrar en el interior del artista. Si esto vale para algo es para situar en lo objetivo lo subjetivo y una vez allí, ¡¡¡ualá!!!, arte de magia.

Al final eternamente inacabados y Manizales avanza con su arte. Aunque pocos, suficientes. LA FIRMA instala aquí y ahora un otro verdadero y real que descubre de modo visionario elementos claves. Ya no es necesario adorar el pasado acríticamente. De mi parte, obra y autor son la pareja que acecho. Es mi imperativo moral. Por supuesto que es posible. Por supuesto que podemos cambiar.

Ensanchar la muerte hasta la vida envolviendo el amor y el desamor en una nueva danza, fiel de cuerpo e infiel de mente. Hay de sobra e igualmente exigimos más. La boca entra accediendo al altar. Sexo genial que diferencia la líbido del género.

¿Mmmm? Chat sin sinónimos. Jajaja. Emoticón. Agitación que conmociona la turba. Terminal para hablar y bailar, labor que sucede en el recuerdo y el deseo, desaparición del yo. Nombre impronunciable, cariñitos, rodeos, vuelta a lo sagrado. Todos están invitados, todos pueden participar pero solo desde su propio cultivo. Nadie puede dejar de ser sin haber sido. Hay que limpiar, hay que hacer a un lado algunos inconscientes superconscientes, hay que seguir, el horizonte es más amplio que una mujer, o una pared, o una casa.

LA FIRMA firma.

domingo, 20 de julio de 2008

BRUMA



ESCULTURA "MALABARES" DEL MAESTRO ALBERTO REYES

El impacto de la Escultura MALABARES del Maestro Alberto Reyes tiene un acento que es necesario interpretar. La obra toda es borrosa y parece más una niebla, meternos en ella empieza a develar su nada particular. El tiempo es el primer elemento que aparece en este simulacro, manecillas del reloj dando vueltas, niebla y tiempo, evaporación. El proceso se repite y reclama la atención para agarrar solo lo positivo. Es el maestro meditando en la cosecha.

Suenan balas metafóricas gracias a que las figuras siempre son imágenes también de otras estampas. Por ejemplo, la palabra MALABAR refiere a destreza y esta, como búmerang, habla. No obstante, todavía somos demasiado medrosos para darnos al comentario y no quedarnos en glosas excesivamente involucionadas.

Lo impreciso de esta obra muestra, en mi opinión, la visión general de la Universidad de Caldas frente al Arte: brumosa. Es evidente que en nuestra universidad no hay claridad estética y nuestras intenciones se ven atrapadas por meros formalismos, cumplimientos, alegorías de la nube, gasificación.

Del lado del espectador la labor es festiva, del lado del artista de accesibilidad. La obra de arte como todo y con mayor razón es el lugar de la creación incluso en la lectura, e inevitablemente el autor yace en medio de lo que la exégesis descubre. El maestro Alberto Reyes, por tanto, es velo como su obra, vestido de un cuerpo que se oculta. Si MALABARES es lo que tenemos por decir en relación al Arte en la Universidad de Caldas, la conclusión entonces es que sublimamos con demasiada facilidad procesos poco reflexionados.

La pared ha sido levantada dividiendo lo que en principio estaba unido, nos perdemos en el desconcierto y debemos aprender a resistir en tal situación. Es obligatorio dar un paso al lado y poner distancia en relación con lo que está pasando con el pensamiento artístico en nuestra Universidad. (Incluyamos también en esta tónica el proyecto MEMORIA, RÍO Y PESCA de los docentes Diego Escobar, Ayda Nidia Ocampo y Sor María Bejarano. ¿Memoria? Personalmente creo que más parece un olvido, una resaca, una laguna, destilación de los recuerdos).

Como público y como protagonista afirmo lo que digo no para descalificar sino para diferenciarme. Conozco personalmente los artistas mencionados aquí y puedo dar fe de su calidad humana, sin embargo pienso. Uno de nuestros propósitos fundamentales en LA FIRMA es generar diálogo y des-dialogo como estrategia re-enegetizadora del arte en la ciudad. Por otro lado, soy yo, uno de sus integrantes, quien de manera arto subjetiva ensaya estas líneas arriesgando el silencio en pos de la composición posible. Qué tan positivo y qué tan negativo pueda ser mi ideal debe examinarse con posterioridad y poco a poco. Espero sencillamente que los símbolos arriesgadamente propuestos en estos ejercicios hermenéutico-experimentales de la obra de arte viabilicen el flujo de lo potencial.

lunes, 14 de julio de 2008

ATENDER LA VISITA



LOS HIJOS DEL BOSCO

Fotoinstalación de Diego Alexander Escobar Correa


El simbolismo puntual en la fotoinstalación LOS HIJOS DEL BOSCO del artista Diego Alexander Escobar es lo primero en frenar mi natural modo de meterme en las imaginarias intenciones del creador, y razonablemente en este paraje me detengo para exprimir la metáfora que hayo en dicha situación.

Adentro, en la obra, debe haber algo y alguien. El propósito evidente en los elementos usados es para mí el inicio de la evasión. La nada que habita entre los dispositivos posee aroma primaveral. Es hora de retornar y comenzar la danza.

Los aparatos dificultan el ingreso seguramente porque no se busca profundizar demasiado sino sencillamente “atender la visita”. En esta casa todo es mueble, no hay nada, o no importa lo que yace más allá. Pura superficie, evidencia sin horizonte. Me siento y soy agasajado, esta es la cultura al interior, disfrute, hedonismo.

Recuerdo imágenes del goce y viene a mí un poema repetido. He encontrado el sitio al cual afiliarme. Estamos ebrios, es la contraparte de la seriedad. ¿Regresar por qué? Porque la vida sigue, porque solo hay vida, esta vida nada más. Secularidad.

Hay que admitir la efectividad, se trata de una forma de ser, un conjunto de la sociedad. No hay ansias de totalidad, solo de aprovechar lo dado y lo posible a partir de lo primero. No siempre ha sido bueno pero en esencia se ha fundado el evento delicioso, la redondez, lo carnoso.

Diego Escobar permanece en LOS HIJOS DEL BOSCO como autor y protagonista. La puerta está abierta y el manjar servido. Luego de asociarme pierdo mi identidad y reconozco la fruición, otra manera de seguir perpetrando el roce en el límite. Me parece interesante que la diferencia aristócrata sea la que ejecute esta travesía. Lo estamos logrando en primera instancia. Queda por ver como se sigue generando la discrepancia una vez superado el existencialismo básico.

miércoles, 9 de julio de 2008

EL ATAJO



EXPOSICIÓN DE GRADO DE DIEGO NOREÑA

Rayas arañando la materia me traen la imagen del soldador. Me he perdido, me he alejado, estoy en un sitio extraño pero evidentemente crucé el espejo. No veo la obra desde afuera. El taller de metales resuena, las pinturas de Diego Noreña me recuerdan texturas tímbricas del denso espacio forjado por el fuego. Detalles intentan puntear iniciando el vértigo, caemos, caemos, no paramos de precipitarnos, pesadilla.

Abajo hay otro artista pensando en asuntos menores sin embargo, contento por la confirmación que esos cuadros le proporcionan. ¿Infantiles? ¿Ingenuos? La escuela se refleja y personalmente me distancio. Recupero la estructura aunque luego percibo la transcripción: calles vacías. El texto me informa sobre el papel del color. Vuelvo y miro y estoy aún más perdido. Urbe de tonos arreglada en la interioridad del compromiso.

Estas pinturas no son sólo pinturas y por eso la sensación de permanecer ante algo más. La labor exterior es la de mínima importancia en este caso puesto que el interior ha tocado la superficie y no fue fácil. Alguien ha sido salvado hoy gracias a esto, un niño y su pasado. En el colegio le han de estar aguardando aún. En poco tiempo puede volver a lo que había dejado atrás: la vía que atraviesa el camino, el atajo.

Las palabras poseen matiz y me cuestiono. Corredera y pensamiento, niño afuera, hombre adentro. Ese algo más son ambos, padre e hijo. La nube se corre para dar cabida a la imagen. El pequeño de la mano del adulto. Quizás sea imposible pero el arte lo permite, paso imaginario.

Crío, adulto y atajo son los tres elementos que conforman mi viaje psíquico por la obra de Diego Noreña. Entre ellos veo la ayuda tendida, el amor parental, la corriente muerta y revivida.

domingo, 6 de julio de 2008

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA



DIBUJOS TRANSCÉNTRICOS
Exposición de grado de James Delgado


El espacio. La luz. Entro y me siento simulacro transparente unido a claras nadas interpenetradas. La plaza es un lugar en que las luminarias vuelven sobre sí mismas desbordadas por el ingreso del sujeto con su maniobra cristalina. El encuentro es autista y sin embargo la iluminación de la quimera nos atraviesa.

La ventaja de este tipo de montajes es que golpean con el impacto de la brisa y de repente uno percibe la libertad que las colinas traen. Sumiso en el horizonte sueño mientras duermo acechado por la vigilia. La imagen es un cuadro antiguo que se dibuja en la memoria. Entre el perceptor y lo percibido se instala la mentira, pero no aquella que aborrecemos, sino la juguetona, la linda, la que todos queremos escuchar.

James Delgado (yo) se rebosa en el vacío y permite la ficción, un momento de olvido vacante, desprendido, desgarrado, difunto. Sollozamos porque se nos impone, antes y después, la arbitrariedad del salto al desocupe, entelequia del ensueño en un área irradiada. Ingreso y me descubro tornando a lo mismo, a lo de siempre, la alianza entre diáfanas ofuscaciones. La parte donde termino está repleta de brillos regresando al origen y saliendo del encierro a través de un límpido ardid. Es pura apariencia, hipnosis, letargo deleznable, calcomanía, tatuaje arrepentido.

Ausencia de inexistencia, carencia de falta, juego de palabas, espíritu, negación, golpe bajo, muerte, fantasma implacable, sombra, bruma, recuerdo, alucinación, contradicción imaginaria, enredo del pensamiento tratando de mostrar simultáneamente las dos caras de la moneda, juego tenso en que se promete al espectador lo imposible y para complacerlo se le engaña. Creemos por un tiempo indeterminado y luego regresamos por más.

Nadie entiende bien porqué revolvemos todo, quizás seamos comandados por una lógica digestiva: entra por la boca y desemboca. El alma no permanece quieta (o nosotros). Pobre pensamiento, debe pararse y bailar, intercambiar pies, mecerse. ¿Pero, por qué pobre?

jueves, 3 de julio de 2008

¡CLARO QUE ERES LIBRE!



GESTOS, LENGUAJES Y FORMAS
Trabajo de Grado de Lorena Aguirre


Estoy enfrente de la obra de Lorena con la necesidad de comprender. Lo negro es muy intenso, como sombras y muerte. La oscuridad en bloque sobre resortes plantea la fragilidad de lo siniestro. No se trata solo de mujeres, es igualmente el encuentro de pesos espirituales, reunión de brujas, feminismo.

Si me acerco para escuchar mejor el parloteo entiendo la calidad sustancial de la mujer, su luto, su sensualidad, su sacrificio, su rabia. La penumbra señala el interior de lo que en las señoras y señoritas se ha quedado vacío y seco puesto que parece no haber razones para justificar el pasado, ¿excepto el amor? ¿Es un despecho? Las damas han quedado quemadas por el rayo de su feminidad y ahora solo tienen ese árbol áspero para aferrarse. Es la escena pos-apocalíptica lustrada aún en la rémora del tic femenino.

La chispa poderosa ha devorado el bosque y los restos son nuestros nuevos dioses. Bebemos las cenizas en el sacrificio de la sobrevivencia y seguramente miramos estéticamente para evadir la ética que nos asesinó. Lo que iba a ser, fue. El movimiento fallecido, las momias, los sepulcros, la piel petrificada. No hay esperanza.

No obstante se sigue, como si el misterio tomara los hilos y el resultado es este: esculturas negras que son prendas de mujer, placer solitario. ¿Qué ha fallecido? Lloramos sin lágrimas sobre las ruinas amando lo que puede aún repetir su espasmo. El punto placentero ha sido abandonado como una flor en el campo, yace allí pero ya no tiene fe, simplemente es.

Goce y expiración, dos aspectos femeninos que se relacionan y me permiten dilucidar mi propio sentido. La artista decide sostenerse entre su piel y su vestido y descubre allí, lo único que puede: su sexualidad. De alguna manera como hombre me aterro y debo resistir, ya lo he venido sabiendo: la mujer contemporánea requiere para serlo exorcizar su pasado rol sexual, sin embargo, debe superar dicho momento puesto que al otro lado requerimos re-comenzar. Por ahora, yacemos justo en este lugar donde lo femenino enfrenta la mayor purga de su historia. Por mi parte entro loco y me despido cuerdo y trato con todo mi ser de soportar la otra mitad del sol. Estoy aquí comprendiéndote mujer, claro que eres libre.

ESPECTRO SOLITARIO



EXPOSICIÓN MEMORIA, RÍO Y PESCA



Memoria, río y pesca. Sor María Bejarano, Diego Alexander Escobar y Ayda Nidia Ocampo, profesores que enseñan en el programa de Artes Plásticas. Exposición en la Pinacoteca de Bellas Artes. Fotografía, textos y un sonido. Recorrido, tránsito, asombro. ¿Sin duda? ¿Sin temblor ni tremor?

Seguridad y de nuevo uno se pregunta, ¿de a dónde lo sacan? ¿O se trata del montaje? Hasta los espectadores empiezan a dudar en ingresar si no ven acoplamientos impecables. Pero bueno, entremos. Me inscribo y encuentro recuerdos que llenan, entiendo el alma y su sutileza observadora, la distancia, quizás desde una carreta.

Pasamos pues y mostramos las figuras, colocamos el eco, lugar inhabitado, interesante, puro, laminita. Juntos, unidos cruzando el tiempo, míralos allá, recuerdos de alianza, de infancia, el fantasma de la niñez, el retrato grotesco de lo que se estanca. Efigie medio bella medio destruida, conflicto del pasado con el presente, lucha sin futuro.

El ambiente es limpio y el recuerdo escabroso, estética popular devenida a través de sí exaltada por su inconsciencia, invocación del otro, del diferente, de la discrepancia radical. Espectro solitario buscando su victimario instintivamente digno y lavado.

Al otro lado la obra avanza automáticamente y romperá la pared, sin duda. El muro empezará a tarjarse y uno y otro avanzarán. Es mejor entonces ir y no esperar y si se vuelve evitar el olvido. Digo entonces que ingreso, no miro, siento el rumor del río desbordado, desmarcado, remecido.